No he podido evitar esbozar una sonrisa al ver esta simpática tésis donde se demuestra, una vez más, como es posible combinar la ingeniería, las actividades lúdicas y lo eróticamente divertido.
Se trata del proyecto de Jennifer Chowdhury, alumna del Programa Interactivo de Telecomunicaciones de la Universidad de Nueva York. El tribunal de tesis se quedó boqueabierto al ver a su alumna sacar un sujetador rosa con sensores adheridos a su superficie actuando como mando de un juego interactivo (como si de una consola se tratase), y cuya dinámica es del estilo “pulsa la tecla/sensor correspondiente a la figura que aparece en pantalla pero lo más rápido que puedas”. Y lo mejor de todo es que de paso que pulsas, magreas. ;)
La pareja o equivalente masculino de este control del juego es un calzoncillo para el varón, con sensores dispuestos estratégicamente que también hará las delicias de las féminas.
Ahora entiendo lo del juego amoroso previo. :D
Vía | Wired
